| Pescado, exquisita fuente de vida y salud |
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Un divino pescado al ajillo, en rueda, frito, rebosado, al vapor o guisado, es más que un rico plato de comida. Es uno de los alimentos que posee mayores propiedades nutritivas, puesto que contiene todas las vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos vitales para el ser humano. De acuerdo con estudios realizados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el pescado contiene agua, proteínas, lípidos, carbohidratos, minerales y vitaminas A, B, D y E. Además, es una excelente fuente de micronutrientes, tales como fósforo, hierro, calcio, magnesio, selenio, yodo y zinc, escasos en los productos agrícolas básicos. Adicionalmente, el pescado contiene aminoácidos esenciales para el organismo, como el triptófano, la metionina, cistina y lisina, por lo que resulta imprescindible en una dieta balanceada. Es ampliamente recomendado para niños, adolescentes, mujeres embarazadas o en período de lactancia materna y para regímenes nutritivos reducidos en sal. Es bajo en grasas saturadas y elevado en ácidos Omega-3, el cual reduce la presión arterial, mejora la densidad de la sangre, fortalece los huesos y las articulaciones. Por lo tanto, los expertos en nutrición aconsejan ingerirlo al menos dos veces por semana, con raciones entre 150 y 250 gramos.
Gracias a sus propiedades de fácil asimilación se puede consumir en cualquier momento del día. En todo caso, lo que puede variar, es la forma de preparación y sus contornos. En ese sentido, se recomienda acompañar el pescado con vegetales y hortalizas tales como zanahoria, vainitas, brócoli, tomate, calabacín, acelga, rúgula, espinaca, berro, lechuga. Sin dejar atrás a las verduras criollas como el ocumo, yuca, auyama, papa y ñame.
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